No sé cocinar. Soy un completo desastre. Ni siquiera puedo freir un huevo sin que se me rompa, se queme o, por qué no, me queme yo.
No separo la ropa para lavar como se debería hacer: ropa delicada, ropa sintética, ropa interior...Para mí hay dos grupos: o ropa blanca o de color. Y para lavarla me da igual con qué. Uso lo mismo para todo.
Me gusta leer. Aunque me empeñe en decir que no soy romántica, voy a acabar llorando con una bonita historia de amor, aunque sea la mayor cursilada que te puedas echar a la cara.
Sigo llorando cuando veo Titanic y La Sirenita me emociona. Aunque finja que las cosas me dan igual, puedes hacerme mucho daño si quieres. Me como la cabeza por todo.
Soy insegura, una mimada, una insconsciente. Cometo errores ortográficos garrafales, pero cuando alguien los comete, me cebo con esa persona. Soy una mentirosa nata. Si yo quiero que no te des cuenta algo, no te darás cuenta aunque lo tengas ante tus ojos. Crees que me conoces, pero lo cierto es que solo sabes de mí lo que yo quiero que sepas. Mucha gente opinaría que soy así porque he sufrido mucho.
Tal vez sea cierto. O tal vez haya visto ese dolor en los ojos de otras personas y he decidido no cometer los mismos errores. Me gustaba pensar, y aún me gusta, que era una chica fuerte, independiente, con carácter. Que no necesito a nadie para ser feliz. Que me basto yo sola, perdida en mi sarcasrmo, mis gafas de pasta, mis libros y un horizonte interminable de feminismo extremo. Hasta que recientemente me di cuenta de algo. Perdón, he vuelto a mentir. Ya me sale sin querer.
Lo cierto es que no ha sido recientemente, simplemente no quería verlo.
Me di cuenta de que solo es un escudo. Una coraza de hielo para que las personas como tú, no penetren dentro.
Una persona cálida, inteligente, lo suficientemente capaz de dejarme muda cuando nadie más puede, hacerme rabiar y luego callarme con un beso. Alguien que no quiera entenderme y que simplemente...me ame.
Que me haga sentir que no soy yo sola contra el mundo. No alguien que resuelva mi vida. Realmente soy yo sola quien tiene que resolverla. Pero sí alguien que esté ahí cuando un dia me rinda y tenga ganas de renunciar. Que se ria de mis celos sin motivo, de mi cara por la mañana, de mis chistes sin gracia. Que le gusten los dias grises, como a mí. Así los pintaríamos del color de los sueños. Alguien que me llevara a bailar bajo la lluvia de Noviembre en nuestra primera cita.
¿Ves? Soy una romántica, una idealista que piensa que puede cambiar el mundo.
Pero soy así, y aunque lo intente no voy a poder remediarlo.