18 de julio de 2012
¿Hay algo que se pueda hacer aquí?
Dos y dos son cuatro, aquí el gato es el malo y persigue al ratón, prohibida la venta de alcohol y tabaco a menores de dieciocho, a las tres en casa, hay que lavarse las manos antes de comer, los domingos se va a misa, hay que respetar los pasos de peatón, hay que tirar los papeles a la papelera, no se puede poner la música demasiado alta, no se pueden herir los sentimientos de los demás, hay que saber jugar limpio, hay que saber perder. A los mayores no se les contesta, apaga el móvil y deja el Internet. No hay que enseñar mucho escote, ni ligar mucho, porque te pueden confundir. Llevar los labios rojos es de putillas, cambiarse de acera es algo anormal, limpiar tu habitación es algo obligatorio, estudiar mucho para después no trabajar.
17 de julio de 2012
The best damn thing.
¿Sabes qué hago a veces?
Te escribo cartas que nunca te envío. Y luego las quemo. Así el fuego se lleva el dolor que puse entre las líneas y tal vez, solo tal vez, queme un poco menos.
Miro como el papel se deshace y como el viento se lleva los trozos de algo que una vez fue mi alma. Así puedo regenerarla de nuevo, esperando que ese mismo viento te lleve todo lo que deseé decirte y no te dije por miedo a equivocarme.
Pero en lo único que me equivoqué fue en no decirte todo lo que debería haberte dicho.
Te escribo cartas que nunca te envío. Y luego las quemo. Así el fuego se lleva el dolor que puse entre las líneas y tal vez, solo tal vez, queme un poco menos.
Miro como el papel se deshace y como el viento se lleva los trozos de algo que una vez fue mi alma. Así puedo regenerarla de nuevo, esperando que ese mismo viento te lleve todo lo que deseé decirte y no te dije por miedo a equivocarme.
Pero en lo único que me equivoqué fue en
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