Otra vez.
''Me lo debes, después de todo me lo debes''.
Le prometí a mi corazón algo que siempre supe que nunca podría cumplir.
Basta, para. No te muevas. Cada vez que te acercas me invade un ramalazo de algo que no se describe con palabras. Por eso aléjate. Cogeré una llave, pondré ese sentimiento en una cajita, en el fondo. En lo más profundo. Donde no puedas encontrarlo nunca. Ahí, bien.
Doble vuelta de llave. Mejor.
Es hora de apagar los sentimientos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Gracias por comentar aquí!
Por favor, recuerda que esto lo lee mucha gente, así que procura utilizar un lenguaje adecuado.
¡Espero que vuelvas a expresar tu opinión de nuevo!